Si eres bueno para algo, nunca lo hagas gratis. La primera vez que me planté frente a una computadora fue hace ya algunos años, aprendíamos los comandos básicos para hacer que el programa corriera de forma adecuada.
Con el paso de los años, aprendí a mejorar esa técnica, me fascinó cuando Facebook interrumpió mi vida social y sentí un cosquilleo en los dedos cuando me enamoré de twitter, lo que irremediablemente me provocó un poco de ceguera y ahora uso unos gruesos lentes de pasta (sí, de esos que usan los hipsters) y que además debe ser parte del ajuar de quien se dedica a las redes sociales, #Dicen.
Pero, ¿qué se necesita para ser un buen gestor de redes? ¿Basta sólo el amor que le tenemos a nuestras cuentas personales para aventarnos a hacerlo de forma profesional? Yo pienso que es un buen comienzo, las redes sociales – y siempre lo he dicho – son como mi propio temperamento: volubles, vicerales, nobles si sabes cómo tratarlas, entre otras características.
Es por eso que no basta con tener una cuenta propia, ese es uno de los principales problemas a la hora de contratar a un gestor de redes sociales, quienes contratan, piensan – en su mayoría – que es una “chamba” que no requiere mayor habilidad más que saber usar la computadora, tener una ortografía decente (debo decirlo, muchas veces eso no lo consideran tan importante) y tener nociones generales de con qué se comen las redes sociales.
¿Triste? Sí, un poco, pero cierto es, estimados lectores, que también existen clientes que consideran un punto clave dentro de su organización tener una estrategia de marketing digital adecuada para llegar al público que desean, es ahí donde entra la labor de un content manager y el equipo de marketing.
Considero muy importante la profesionalización del oficio, es decir, las redes sociales son tan abrumadoras a veces, que un día te sientes el rey o la reina de Facebook y al día siguiente ya actualizaron la plataforma y empezamos desde cero, ¿les ha pasado? A mi sí, y las primeras veces me sentí enojada, desconcertada y sobrepasada, ¿lo bueno? Es que ya me acostumbré y ahora hasta espero con ansia la siguiente actualización para poder aportar más a mi trabajo y poder enriquecerlo con nuevas estrategias.
Con el transcurso de los meses, el content marketing tiene cada vez más relevancia, y concentra cada vez más búsquedas, lo que podemos ver como algo directamente relacionado. La figura del Content Manager, la persona que articula, crea, genera, comparte y todo lo que se puede hacer con un contenido, tiene cada vez mayor presencia y se postula como una ocupación popular o con alta demanda a mediano plazo.
Sin embargo, al Content Manager le espera un duro trabajo. Podemos caer en errores típicos y no tan típicos, podemos no saber exactamente qué hacer con los contenidos, y también debemos tener en cuenta que la competencia contará con sus propios profesionales: no es una figura única, sino que estará inmerso en una batalla cruenta por alcanzar los objetivos.
Pero, ¿qué es un Content Manager? ¿En qué consiste su labor? A grandes rasgos, un Content Manager es un malabarista del contenido, aquella persona que es capaz de tratar una pieza de contenidos y adaptarla a:
•Un mercado determinado.
•Un tipo de medio (Facebook, Twitter, blog, vídeo, podcast, entre otros)
•El perfil del usuario al que se intenta acceder
En resumen, tenemos que ser multitask, chequen estos errores, son los que comúnmente podemos llegar a cometer o estamos cometiendo:
1.- El calendario de publicación de contenidos es un verdadero desastre. Existe un calendario, pero no tiene sentido, no está estudiado y no lo sigue nadie. Con esto no vamos a ninguna parte, pues para diseñar un buen calendario hay que hacer una planificación seria, conectando las fechas de publicación con los intereses y objetivos específicos de la empresa (ofertas de temporada, contenidos especiales según lo que suceda en determinadas fechas)
2.- Se diseña contenido para satisfacer a una máquina y no a las personas (clientes). Contenidos repletos de keywords, de enlaces internos (pero nunca externos), destinados a posicionar bien y a conseguir enlaces entrantes. La obsesión del link building mal hecho frente a la sana e interesante opción de averiguar qué le gusta a tus clientes (¡si sabes quiénes son!), y proporcionar contenidos útiles que cubran una necesidad. Éste es uno de los peores errores, y de los que más cuesta luego salir.
3.- No consiguen atinar con el contenido realmente bueno. El buen contenido es el nuestro y el de nadie más. Pensar así es sinónimo de perder oportunidades y dejar de obtener valiosos conocimientos.
4.- Una vez creado el contenido, pasamos página. Crear el contenido es el principio, después debe haber una nutrida temporada de compartir, mover el comentario, conseguir atraer personas, conseguir comunidad, relevancia, “shares”… Crear un contenido y dejarlo muerto, es sinónimo de no crear contenido alguno.
Realizar el esfuerzo de planificar, diseñar, crear, compartir… se queda cojo si no somos capaces de medir los resultados. Quién accede, desde dónde, cuánto tiempo se queda, qué hace mientras, quién comparte, dónde comparte, cuántos replican, dónde se concentra la audiencia, qué podemos mejorar, cómo nos encuentran…
Es importante mencionar que la mayoría de los sistemas de análisis de datos web, afirman que si un usuario navega por más 30 segundos en una plataforma electrónica puede considerarse como interesado en la información que presenta, por eso, te comparto algunas de las características más importantes que debe tener un content manager para ejecutar una buena estrategia de marketing digital:
1. Aprende a escuchar. Este punto tiene mucho que ver con la empatía que un content manager puede desarrollar hacia su público meta. Dicha habilidad reside en saber escuchar y detectar las necesidades de sus lectores.
De otro modo sería como caminar a ciegas, sin una estrategia alineada entre las necesidades y las de la marca.
2. Mantente informado. Estar actualizado es crucial para la labor de estos profesionales. Leer, mirar televisión abierta, ver documentales, escuchar la radio y revisar las tendencias en redes sociales son tareas imprescindibles.
No se trata de pretender ser un todólogo, pero sí de tener el bagaje cultural necesario desarrollar una estrategia de contenidos adecuada para cada ocasión.
3. No te conformes. Siempre hay algo más por conocer, un content manager debe escribir sobre todo tipo de temas (aquí radica la importancia del punto anterior) aunque no sean de su interés o no cuente con conocimientos específicos al respecto.
Si este es tu caso, curiosea por la red y amplía tus horizontes para mejorar tu estrategia de contenidos. Recuerda que Internet es un mar de conocimientos que siempre arroja una respuesta, en la mayoría de los casos, la indicada.
4. Investiga. La base de una estrategia de contenidos es la investigación, pues de ella depende la credibilidad que tengas con tus consumidores. De modo, que si no se realiza de forma adecuada, la estrategia puede fracasar.
Sin duda el marketing de contenidos va camino a que los gestores de contenido tengan que diseñar estrategias inteligentes que se adapten a cada canal, recuerda siempre no perder de vista la tendencia y sobre todo, no tengas miedo de experimentar, atrévete a ser esa persona que marca una tendencia y nunca pierdas de vista un factor importante: la medición de resultados.